No sé qué decir. Sólo voy a decir esto.  Hoy 15 de Febrero cumplo 50 años y de algo tengo certeza: fuiste mi primer amor. Hace 21 años, nos vimos en el departamento de un amigo tuyo a la medianoche. No era Grindr sino gay.com o algo incluso más ancestral. Al día siguiente, apareciste en mi casa sin avisar y tocaste el timbre una y otra vez. Yo estaba negado y negarme era lo único que sabía hacer. Pero vos insististe y derribaste, al menos por los casi dos años maravillosos que estuvimos juntos, el muro de mi propia homofobia y de varias cosas más. No me daba cuenta de lo tarde que se hacía para mí. Tanto tiempo derrochado en pretender ser algo que al único que dañaba era a mí. Hoy, ser queer es casi una moda pero había que tenerlos bien puestos para serlo como vos lo eras, hace más de dos décadas. La verdad es que fue una de las relaciones en la que fui más feliz. Luego nos separamos y, más de una década después, con tanta agua habiendo pasado debajo de ambos puentes, nos volvimos a ver cuando mamá se iba. Hace no mucho hablamos por Skype y pudimos reconocer lo importante del pasado mutuo.  Si bien en mi vida, el amor de pareja no ha sido uno de mis grandes dones; sé que fuiste, sin dudas, uno de mis grandes amores. Una belleza de tipo. Pienso mucho en tus padres. Q.E.P.D.