El día que el blog (en su versión definitiva en castellano) cumplió 10 años hice algo sin precedentes desde su creación. Lo detuve. Es difícil explicar lo que ha sido este blog para mí y para la cultura argentina porque ha tenido un impacto que vas más allá de su popularidad. Sin embargo, el blog siempre fue como una extensión de mi cuerpo por lo que cada vez que me lo cuestioné, lo que empezaba como una duda Hamletiana se transformaba en algo mucho más profundo y, por profundo, quiero decir que no tenía que ver simplemente con la exploración de la interioridad del ser sino con algo mucho más importante: lo político como instrumento de supervivencia o en términos más técnicos, lo performativo como fuente de valor artistico desplazado del objeto al discurso y afecto construido a través de la crítica. Si se quiere el blog ha sido la transformación lógica de una serie de preguntas que comenzaba a hacerme sobre mís ultimas dos décadas de adultez en una Argentina traumatizada y post-dictatorial en la que muchos aspectos fundantes de mi diferencia eran considerados por la gente que me quería como patologías y yo había sido entrenado para esconder. No me refiero solamente a mi preferencia sexual sino a la raza indigena del lado paterno y a mi condición de seropositivo.

Dentro de la Argentina hay muy poca conciencia de lo cagados a palos que fuimos y de cómo pasamos esa violencia a los otros. Recordemos que en la Argentina se descriminalizó la homosexualidad recien a finales del gobierno de Menem y que, ya en democracia, la tapa de Siete Dias presentaba a Jaureguy el mítico presidente de la CHA con su pareja bajo el título ‘el riesgo de ser gay en la Argentina’. Nuevamente, la opinión pública argentina que había apoyado la desaparición de personas, era complice, crisis del SIDA mediante, de la indiferencia del Estado y el sector politico respecto de las reivindicaciones sexuales. Esto se traducía en una naturalización absoiuta de la violencia hacia el gay y una polarizacion entre gay y macho que se podía ver en aquel personaje de Hugo Arana: Huguito Araña y el mecánico, como extremos de continuo de masculinidad fallida y masculinidad válida. No sorprende que los gays argentinos se obsesionan por definir su rol de pasivo o activo en la cama y al hacerlo no hacen otra cosa que transferir su trauma al otro.. Respecto de otra minoría, la de las mujeres, toda mujer que haya pasado su adultez durante esos años fue abusada por una sociedad que legitimaba a un sistema de medios en donde un programa como No toca botón de Alberto Olmedo incluía el sketch ‘La bebota y el manosanta’ en donde el manoseo a una mujer que representaba a una nena era objeto de chiste. Nos sorprendemos por la cantidad de abusos sexuales y femicidios? Tras treinta mil desaparecidos, la sociedad argentina se reía y festejaba la pedofilia. En la tapa de la revista Libre, los desnudos iban de la mano de los juicios a los militares pero luego con la Obediencia Debida y el Punto Final, la amnistia se transformó en ese tipo de amnesia que los procesos de concertación tras una dictadura generan. Esto lleva a que la argentinidad podria definirse por una combinación no letal sino interesante entre autonegación y soberbia. Desde ya, todo esto tiene sus costos.

Uno de los lugares ideales para la negación de sí mismo es el mundo del arte y este era lun tema que conozco de cerca en el que, además, se entrecruzan dos tipos de negación: la sexual y la social. Me había pasado años en Buenos Aires yendo a fiestas con mucha histeria en donde el elefante no estaba en la habitacion sino colgado en las paredes. La colección de Pablo Suarez de Mauro Herlitzka en la oficina en la empresa de su definanciada familia lo transformaba en un anfibio que, por un lado, procreó y por el otro, hacia gala de una pulsión homosexual cercada por el closet. Pero este caracter anfibio que lo hacía más interesante de lo que él se daba cuenta iba de la mano de un doble juego como coleccionista y como art dealer. En el mundo cultural argentino, la ambiguedad es usadas para la corrupcion pero no para manifestar la diferencia. Jorge Rial me hizo en su momento una de las críticas que me dejó pensando. Me dijo: ‘me encanta tu blog pero con lo único que no estoy de acuerdo es con lo de sacar a la gente del closet’. Es en este punto en el que la magnitud del blog me superaba y la diferencia entre culturas mas y menos liberales en materia cultural. Si tenemos en cuenta que la argentinidad implica barrer la basura y ponerla debajo de la alfombra, sacar a alguien del closet no era visto como un simple chiste o comentario colocado sin pruebas sino mas bien como una alegoria del funcionamiento de todo. Para el Argentino la deconstrucción Derridiana es lo más natural del mundo porque está acostumbrado a ver detrás de la fachada ya que nada es lo que parece. El mundo del arte en la Argentina es un intento de encerrar la creatividad como simbolo de distinción intelectual y riqueza en el que las mismas personas se encuentran noche tras noche para decirse lo mismo y donde el noviazgo de una o la condena judicial a otra aparecen como las únicas variaciones al tema. En ese mundo, siendo asesor en la Camara de Diputados comencé a moverme para impulsar una ley de la que me arrepiento que es la ley de mecenazgo. Hacían cola para solicitar reuniones conmigo los putifinos de turno como Mauro Herlitzka o el difunto que dirigió el Palais de Glace y de cuyo nombre no me acuerdo que sublimaban en ‘the business in question’ una homosexualidad manifiesta. Por el otro lado, estaba el racismo y clasismo explícito que sólo pude reconocer años despues. Cuando la vieja de mierda de Ruth Benzacar a quien muchas veces reconozco con haberme introducido al mundo del arte me invitó a una comida en su casa en honor de Gomez Baeza, la única buena directora que tuvo ARCO, me presentó en los siguientes términos: ‘A Rodrigo lo invité porque nos ayudó con la ley’. La vieja dejaba muy en claro de que yo no pertenecía y a mucha honra. Hubieron varias situaciones parecidas pero yo la tenía muy clara. Lo que me interesaba, como etnógrafo, era aprender sus códigos y ver sus movimientos. De lo que nunca dudé es que ellos fueran los guardianes del arte argentino pero ese fue mi error y esto es otro de los temas que muchas veces se marca y el blog de alguna manera lo quizo subsanar pero no lo hizo del todo bien. Me refiero a pensar que el arte está donde está el mundo del arte. Un muy rápido análisis nos demuestra que lo que el mundo del arte argentino considera como arte es una mezcla de una concepción retrograda del arte autónomo entendido como independiente del espectador y una noción alegórica del arte en donde algunos temas sociales son tocados con mucho cuidado de no ofender a nadie y por elevación. Esto significa que el rol del arte oficial argentino es el de filtrar como cortina de humo la realidad para una clase que siendo fiel a su argentinidad no quiere ver.

Es por esto que de entrada loveartnotpeople se propuso poner la lupa en un territorio que le era familiar y lo podía hacer desde arriba. Digo desde arriba porque desde que me había ido de Buenos Aires usé esa neo-barroca duplicidad de que uno no es lo que parece a mi favor y no pasó mucho tiempo para que fuera invitado a Buckingham Palace por las hijas de Fergie y me codeara con el tout Londres para luego pasar en un upgrade considerable al grupo de verdadero poder mundial en Wall Street. No solo había participado de ese mundo en Buenos Aires en donde mi lugar era justificado como un ‘referente político’ sino que en Londres y en Nueva York lo hice como cuasi-miembro de una de las familias reinantes. Cuando lo volví a ver a Herlitzka, el era invitado de tercera categoria a una fiesta en al casa de la Petitgas, cuyo marido era empleado de mi padre putativo. Y esto no es un eufemismo. El orden mundial se recalibraba de acuerdo a principios de valor más claros. Ya en ese momento yo compraba arte y él me quiso vender un Kuitca de su colección que estaba ‘fallado’ (sic). Pero si algo heredé de mi papá fue una fisiología que me permitió transitar varios escenarios que no son fáciles de transitar para cualquiera y un profundo sentido de libertad, frustrada pero libertad al fin. El, a través de su propio fracaso, me enseñó que era preferible vivir libre y sin tener que responder a un amo. Eso me permitió tener una buena vida en el sentido más amplio. Pero desde ya toda esta simulación más la culpa de irme de la Argentina y dejar sola a mi mamá (lo que hice precisamente para poder mantenerla) se cobraron su dosis de vida y el resultado fue la adicción que, como el sexo en mi familia celular, venía fuertemente moralizado al igual que los amigos. En otras palabras, en mi familia para ser una persona virtuosa, uno debía estar encerrado trabajando sin contacto con nadie salvo nosotros mismos. Este fue el aspecto del egoísmo materno que me desarmó y me entregó a la adicción como única salida viable. El problema era el día depues en donde la culpa y por culpa me refiero a un sentido metafísico de que no habia posibilidad de futuro ni redención para mí se materializaba y ese ciclo se fue haciendo, de a poco, mi normalidad.

El blog fue algo parecido dentro de mi psiquis. Había algo de narcisismo en el despliegue del yo permanente que, por alguna razón misteriosa hacía que la gente se quisiera acercar. Paralelamente, el blog era el reflejo de mi muy natural aptitud para el manejo del poder. Muy pronto, pasó a ser una plataforma mediática que me tenía y al mismo tiempo no me tenía como protagonista. Pero, como bien sabemos, la Argentina visibiliza e invisibiliza mientras que, por el otro lado, enseña a auto-invisibilizar los propios traumas. El resultado de esto es que, como generación, los Argentinos que crecimos durante la dictadura no nos hemos preguntado sobre el efecto que tanta violencia tuvo y tiene en muchos de nosotros. Cómo los argentinos de mi generación podemos creer que vivimos una vida feliz si mamamos trauma desde nuestro nacimiento en una de las dictaduras más violentas del continente?. Pero no solo eso ya que nos pusimos al hombro como si hubiera sido obra nuestra la otra dictadura, la que no necesita ni de ESMA ni de El Garage; la dictadura del mercado que va matando lentamente sin hacer tanto estruendo. La cereza a este postre la puso el Kirchnerismo disfrazando de nacionalismo de izquierda lo que de hecho fue un replanteamiento del neo-liberalismo en escala de extractivismo ya no norteamericano sino ruso y chino.. Es posible que no quede alternativa para la Argentina que va camino a un gobierno de ultra derecha que le dará el golpe final a cualquier proclama de independencia.

Para ir resumiendo. Desde su nacimiento había ciertos componentes que harían del blog unc componente interesante ya que tendría una audiencia de individuos traumatizados mas o menos conscientes de su trauma que el sector criticado en los posts consideraría como ‘los resentidos’. Por ello, mi rol sería el de tomar en clave humorística, al mundo del arte como alegoría de la argentinidad de doble cara para, finalmente, ocuparme de mostrar con buena crítica la diferencia entre valor y precio en el arte vernáculo. Esa fue la intención pero esta intención no se hizo tan realidad como yo esperaba. Al hacer un blog que durante épocas tenía posteos casi diarios, se va perdiendo el filtro y lo que debería ser estratégico se vuelve catartico y es ahí donde la intervención devino afectiva algo incompatible con las pautas del circuito del arte argentino. Es por eso que en lo que denominé la mafia del amor lo que menos se encuentra es eso. Desde este punto de vista, no puedo negar que muchas veces me convencí de lo estrategico de mi activismo para justificar lo que en el fondo era una fuerte disconformidad intelectual con lo que se estaba escribiendo bajo mi firma. El hecho de que la paranoia de SAMO que doy fe que no tiene ni por asomo el status social que dice tener, en diez años no se haya animado a escribir algo propio o hacerlo con su nombre verdadero por miedo a que papi se enoje da la pauta de los peligros del proyecto que pronto se vieron contrabalanceados cuando artistas como Alexandra Kehayoglou, Ides Kihlen y el Che de los Gays le decían a Maricarmen Ramirez que estaba cometiendo un grave error. Hubo otro grupo interesante que es el de aquellos muy poderosos que percibieron en mi crítica algo similar al rol de los enanos en la corte que pintaba Velazquez. Los únicos que decían la verdad. Así y a partir de un insulto surgió mi amistad con Felipe y Vanessa Noble, dueños del diario Clarín y de forma similar, otra relación que se las trae con Esmeralda Mitre, una musa del blog desde sus orígenes y nueva dueña del diario La Nación. Lo de Esmeralda es un caso especial porque ella se acerca a mí en el momento de su triunfo judicial. El acercamiento en el momento del triunfo y no el de derrota es un gesto princesesco elegante. En realidad, hubo muchas categorías y una de las más productivas para el blog fue la de los sociópatas criados con padres psicóticos que vieron en el blog una extensión de esa psicosis y se nutrieron de mi narcisismo en el momento justo. Este blog también expuso el problema del psicoanálisis lacaniano en la Argentina y sus supuestas estrellas. Pero todo esto quedó disuelto en el interés masivo por lo divertido lo que generó otra categoría de colaboradores: los informantes o chusmas. Entiendo y comparto con aquellos criticos que me acusan de tener demasiado poder en el mundo del arte habiendo roto la barrera de protección de élite desde dentro pero en el tiempo no se sostiene eticamente un proyecto de ese calibre. Relacionado con esto son las supuestas socialites que se acercaba para divertirse riendose de aquellos que las invitaban a una fiesta o a su casa pero despues no se querian hacer cargo de nada.. Un caso paradigmatico fue el de una socialite wannabe cordobesa casada con un abogado penalista dedicado a sacar delincuentes que desde las fiestas a la que era invitada me mandaba fotos riendose del anfitrion pero a la menor mención, me acusó a mí de antiético. Ese sentido de superioridad se vió mucho en el blog tanto dentro como afuera.

Pero lo cierto es que para mí la escritura es algo físico. Mi tarea académica me sacó una porcion de energía que ya no podía poner en el blog. El ritmo de publicación demanda tiempo, esfuerzo y dinero. Hace rato que mi amiga Sally Gardner quien ya encontró interés entre importantes agentes de Londres para un libro mío de ficción viene diciéndome que tengo que cerrar este blog para concentrar energía de escritura. Pero eso no era solo el problema sino que la calidad del debate y la interlocución ya no me interesaba ni a mí y eso debe ser una señal de alarma. El patetismo y definanciamiento del sector cultural y de espectáculos en la Argentina bajó tanto que lo que hace tres años era gracioso, hoy ya no causa risa.. A esta altura mi tiempo y mi nombre tienen importancia y en gran parte eso es por el blog y es precisamente por eso que debe redefinir su rol, su sentido y posiblemente, sus lectores. Esto no significa que de vez en cuando haya una red carpet o un chisme pero los posts que importan no sufrirán a causa de los otros. Será un blog mas dedicado al debate del arte por fuera del mundo del arte y de la cultura visual, desde una perspectiva muy cutting edge. Es por esto que el blog lejos de morir se va a regenerar respetando mi vida personal y sus necesidades así como haciendo honor a ese vacio de reflexión que puede llevarlo al siguiente y más que necesario nivel.

Es por esto que decidí comenzar la nueva etapa LANP con una entrevista a Lucas Martí en donde lo que analizamos no es tanto su carrera sino los efectos del cerco creativo del mundod el arte como institución de la derecha en nuestra generación. Tras esa entrevista, Martí ya era mi amigo.