Como no podía ser de otra manera, mientras el mundo entero celebra la retórica victoria de Ucrania en Eurovisión, la competencia de la canción Europea que, a decir verdad, no es la competencia de la mejor canción sino de la peor canción Europea y convengamos que componen y cantar la peor canción no es algo para nada fácil. Prueba de esto es que en la década del 80, Sigmar Polke transformó esta dificultad no solo en ironía posmodernista sino que aisló el concepto de kitsch o mal gusto como categoría aplicada y se propuso hacer una serie de pinturas que se caracterizan por ser malas pinturas. Esto poco tuvo que ver con el movimiento conocido como de ‘la mala pintura’ quien hizo una serie de pinturas deliberadamente malas pero como reacciones objetuales neo–dada o mejor dicho, efectivamente malas. Una canción en Eurovisión es efectiva cuando combina efectivamente lo estético, el mal gusto, lo político, lo geo-político y lo políticamente.

La salida de Angela Merkel del liderazgo de la defensa de la unidad europea, el ataque a Ucrania y la salida de Gran Bretaña de la unión coinciden con el pico de popularidad, yo diria mundial, de Eurovisión; ya no solo como algo que aglutina a los más camp de las comunidades homosexuales en proceso de estupidización normalizada sino que definen un nuevo modo de gusto y diversión en tiempos ya no neoliberales sino post-Covideanos. Lo que el Neoliberalismo generó fue una psicología social autodisciplinada en la que, en principio, el ciudadano ideal es concebido como extirpado de su comunidad y migrante. Por su parte, el ataque de Putin generó lo lógico que es que mientras la calidad de la cultura y de las condiciones de vida decaen, la OTAN vuelve al centro de la escena y se fortalece. Digamos que esta nueva carrera armamentista tiene una banda sonora y se llaa Eurovisión.

Pero si Eurovisión tuvo una reina indiscutida, esta fue Chanel, la representante de España. En su presentación cantó Slo Mo, una canción que originalmente era para J Lo por parte de la alucinante Chanel cuya performance historiza el género e incluye una serie de referencias coreográficas a JLo, Cardi b, nikki, Shakira y Beyonce. Dicho de otro modo, mientras Eurovisión se ha venido dedicado al secuestro de lo otrora llamado ‘buen gusto’ musical, lo de Chanel va en ese sentido pero también da una vuelta en U y vuelve hacia lo conceptual haciendo algo que no puede ser llamado de otro modo que arte. Es por esto que las opiniones sobre ella fueron practicamente unanimes con la excepción de un rarísimo artículo publicado por Federico Martín Bellón en el ABC de Madrid. Ese tipo de articulos que solo pueden surgir de mentes hispanicas post Franquista o Peronistas por lo circulares y carentes de sentido común.

Para abrir lo que él considera es un debate, Bellón se queja de lo poco high culture de las letras reggaetoneras: ‘Llegó la mami. La reina, la dura, una Bugatti. El mundo ‘tá loco con este body. Si tengo un problema, no es monetary. Les vuelvo loquito’ a todos los daddie’. Lo que claramente no ve el crítico es la performance que tiene no una sino dos protagonistas, las piernas rellenas y cortas de Chanel sostenendo un culazo que hace unos años (los noventa, para hacer mas especifico) la hubiesen excluido de cualquier selección. Lo que ella hace con ese cuerpo es canalizar a Anitta en su mejor momento. Desde el primer segundo, Chanel captó mi atención y nunca la soltó. Prueben mirar a las bailarines individualmente y diganme si les pasa lo mismo. Lo de ella es alquímico y eso en música pop se traduce en leyenda. Y cuando llega al momento de la descripción ekphrastica del orgasmo creo que me hice pis: ‘Voy siempre primera, nunca secondary. Apena’ hago doom, doom con mi boom, boom y le’ tengo dando zoom, zoom on my yummy».

Durante el proximos mes, mis podcasts atravesarán el mismo proceso de metamorfosis del resto del blog y tambien, en cierta manera, de mi vida. De los lanpodcast saldrán dos proyectos. El primero es en castellano con Sergio Pangaro como partenaire y se dedicará a analizar con nuestro ojo ‘compasivo’ la cultura argentina y la mirada internacional sobre ella. El otro es un proyecto que vengo pensando con un colega de Warwick University que vino a Hastings a pergeñarlo y se va a dedicar a nuestras experiencias de racismo naturalizado en un país que dice ser decolonial o, al menos, post-colonial.

Pero volviendo al artículo de ABC que, en principio, confunde ‘posible plagio’ con cita intertextual que además es llevada al plano de lo performativo. Luego informa de algo que yo no sabía que tiene que ver con el nivel de ridículo de las políticas de identidad puestas al servicio y en relación con los intereses del estado y la elite como fue el caso de mi cancelación. En el pais que dio a luz a Diego Velazquez y Calderón de la Barca, el Parlamento vio al grupo socialisrta decir que la canción ‘incita a la prostitución’ como si una canción o una obra de arte fuera un mensaje emitido bajo apercibimiento de su cumplimiento literal por parte de quien lo escucha. Pero cómo hemos llegado a ser tan pero tan estúpidos. ¿Quieren que les cuente? Por la asociación entre intelectuales progresistas y gobiernos de supuesta centro izquierda populista. Ejemplos? Vayan a mi cancelación y lean las declaraciones de los diferentes protagonistas.

Lo verdaderamente preocupante vino después cuando el canal propietario de la canción (porque hoy no pertenece al artista sino a una corporación), que es RTVE, dijo que la letra ‘no tenía pretensiones literarias’ y era una ‘letra lúdico festiva que juega con la seducción’. Hay algo mas machista que lo que implica esta declaracion corporativa? Además que este señor sea el propietario de la canción por cuestiones contractuales no implica que sepa si es o no arte o literatura y este es el gran problema de España y su sistema academico. Quedó tan afincado en el academicismo post-Napoleonico que la dejó tarada siendo la cuna de la cultura sevillana, los bodegones, Fuenteovejuna y la cultura que viene de abajo. Fue en esa maravillosa tierra que Santa Teresa de Avila dijo que a Dios no hay que verlo en misa sino descubrirlo entre los cacharros. Pero esto no es lo peor de lo comentado porque refleja algo que es consecuencia de la ignorancia evidente en las declaraciones del presidente de RTVE.

Pero digámoslo sin pelos en la lengua, el problema con esta canción no era su sexismo lo que viene un poco con el género si hablamos de reggaeton. Es como si hiciéramos comedia y la acusamos de ser demasiado liviana respecto de temas profundos y serios. El problema fue que su estructura era la de un reggaeton que es musica no estrictamente ibérica sino latinoamericana y siempre que España entra en crisis, en lugar de elevarse por sobre las condiciones del problema como lo hizo hasta el siglo XVII; decidió hacerlo como lo ha venido haciendo desde los Borbones españoles. En otras palabras, el debate de fondo era sobre la concepción de Hispanidad entendida bajo la influencia de los debate de Bartolomé de las Casas, o sea, entendiendo lo indigena y popular como parte constitutiva del colectivo cristiano o, su contrario, que plantea que todo lo emergido de América no tiene alma, es oscuro y viene por todo. Lo que los Españoles ni siquiera del ‘partido socialista’ se bancaron que la canción que los representara en Eurovisión fuera Sudaca. El oscurantismo está tomando poco a poco a Europa y esto se hace evidente cuando nunca cuando es la izquierda la que no entiende lo que hace.