Este blog emergió en un contexto de crítica, principalmente, en oposición al mundo del arte, en tanto socialidad excluyente. Al principio, algunos confundieron mi posición con la de alguien como Avelina Lesper para quien el mal arte es conceptual y es el resultado de un acuerdo entre élites y el buen arte solo es aquel que muestra ‘buena manufactura’ lo que borra de un plumazo, literalmente, la historia del arte. En su momento, Raphael Sanzio dijo que él no necesitaba tocar sus pinturas para que fueran suyas. Esta semana un tribunal francés trazó una línea recta de continuidad entre las afirmaciones de los teóricos del arte renacentistas y la corte francesa actual para quienes lo que define la autoría de una obra de arte no es la manufactura sino la idea o lo que, en el barroco italiano, era conocido como ‘invenzione’. Es precisamente por esto que es dificil entender el tono y direccion del articulo firmado por Mikel Ormazabal para El Pais, hace un par de días, en el que se informa, como si esto fuera suficiente para ser noticia, que la artista que expone en el devaluadisimo Guggenheim de Bilbao plagió un fotograma del cortometraje Blue dirigido en 2022 por el artista estadounidense dayday en el que se narra cuan mal la pasa un jinete negro en el arte del rodeo. Desde ya, a partir de alli, se desató el mismo circo de siempre que comienza con quejas en las redes sociales y el correspondiente pedido de disculpas por parte de la supuesta perpetradora de semejante atentado contra las supuestas buenas formas artísticas. El óleo de Knörr forma parte de la exposición titulada Programa de artistas vascos 2015-2019 que el Guggenheim abrió el pasado 8 de julio con los trabajos de 10 artistas vascos participantes en las cinco ediciones de esta iniciativa auspiciada por los museos de Bilbao y Nueva York y que está dirigido a creadores emergentes nacidos o residentes en Euskadi. La muestra, comisariada por Lucía Agirre y Geaninne Gutiérrez-Guimarães, describe la obra de la artista vitoriana como una reivindicación de la figura del vaquero, que ha sido ensalzada en la publicidad, el cine y los medios de comunicación como uno de los símbolos de la cultura popular norteamericana, pero que, según la autora, “oculta una parte importante de su historia, puesto que su origen se sitúa en el colonialismo y en la mezcla de razas, culturas y procedencias”.

Todo este debate viene siendo mal planteado e incluso LANP aportó a esa discusión calificando como plagio algunas copias artísticas que no lo son. Todo esto esta mal planteado y lo que parece querer protegerse es al artista inocente copiando la idea original de otro artista y, en tanto noticias, siempre aparecen en escenas provinciales del sistema del arte. Ya pasó en un premio cordobés de fotografía, pasó en Buenos Aires y ahora, lógicamente, en España. El problema es presuponer que la ejecución de la obra equivale a su autoría. De ninguna manera, y esto ha sido largamente debatido en la historia del arte con la inclusión, por ejemplo, de monos en las pinturas de gabinete flamencas simbolizando aquellos que ‘apen’ (verbo flamenco y holandes que significa copiar o imitar la realidad, irreflexivamente.

Pero el problema que el texto de Mikel OIrmazabal es no solo que esto llegue a ser noticia sino que lo que aparentemente resuelve el asunto es un acuerdo entre élites en donde todos dicen lo que tienen que decir y nadie dice nada. . Me refiero concretamente al museo, las curadoras y los artistas involucrados que se comunicaron para zanjar diferencias irrelevantes. Digo esto porque si no se puede tomar una imagen de otro artista no como homenaje sino como recurso, hay que borrar de un plumazo las teorizaciones de Rosalind Krauss respecto de la cuadrícula y la copia como inherente al proyecto pictorio, en general. Al más alto nivel, y esto lo digo con un dejo de ironía, se estructura la narrativa de estos acontecimientos de manera maniquea, en términos de amigos/enemigos, marido/mujer, pobre/rico.

INTELIGENTSIA COMUNISTA DE ESTA SEMANA PRESENTA LA PRIMERA PARTE DE NUESTRA CHARLA, A CALZÓN QUITADO, CON ANDRÉS DUPRAT, DIRECTOR DEL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES Y GUIONISTA MULTIPREMIADO

ESTA ES LA RESEÑA DE LA REVISTA.CRISIS A MI ‘HISTORIA A CONTRAPELO DEL ARTE ARGENTINO’.

LA ÚLTIMA CAÑECHAT ES MI CHARLA CON BOSCO Y JOJO DE KIM Y NOVAK TRAS LA PRESENTACION DE SU DOCUMENTAL

LA CAÑECHAT Y PASTELA PREVIAS SON IMPERDIBLES