Desde hace 18 años vengo preparándome para tomar una decision para la que no creía estar tan preparado como muchos que piensan que el estar fuera de Argentina es en sí mismo un triunfo. Para mi ser británico o, mejor dicho, volverme britanico, era objeto de vergüenza hasta hace muy poco. Cuando uno presenta los papeles y califica para ciudadanos, hasta hace muy poco, debía jurar frente a un cuadro de la reina, algo que, por alguna razón, siempre me pareció imposible de hacer. Yo no se por que nunca me lleve bien, al menos, con la imagen de Elizabeth I.

 

Sin embargo, hay algo de Carlos III que me parece positivo y es el modo en el que ha tendido a decir lo que nadie se atrevía y en eso Carlos es muy LANP. En más de una ocasión, por ejemplo en ocasión de la independencia de una isla del Commonwealth, Carlos expresó como necesaria la concientización respecto del brutal pasado inglés y de la necesidad de reconocer los propios errores. Que increíblemente positivos sería que manifestara su posición respecto de la necesidad de devolver los mármoles del Partenón al museo construido para ese propósito en Atenas.

En un mes, me convierto en ciudadano británico en un momento de mi relación con Argentina muy especial. Si bien mi rapport con los ingleses ha sido poco fluida y, a decir verdad, desconfiada; es mas que posible que mi relacion con los argentinos este siendo tanto o mas complicada debido a la insostenible polarizacion ideologica y agresion que se vive desde hace por los una decada y sobretodo, despues del COVID. Digo esto porque si yo me considero académicamente latinoamericanista creo que el blog va a volver a sus orígenes y por esto me refiero a hace 10 años cuando alternaba mi escritura en inglés y en castellano. Ahora estoy listo para prestar juramento al nuevo rey en sus fallas y, por lo tanto, su sentido de lo fragil de lo humano (a pesar de su posición) siempre me cayó más que bien. Carlos conoció el fracaso, la cancelación, la manipulación de la estúpida opinión pública para desviar la atención de problemas verdaderos. Además, nadie puede negar que, a diferencia de muchos, Carlos conoció el amor y sabe jugarse por aquellas causas que considera correctas. Este post se los debia y no va a ser sobre el pasado de esa vieja falsan sino sobre el futuro de alguien que la tiene dificil. Viva el Rey, Carlos III! Un Rey LANP.

El nuevo rey llega quizá en una de las más grandes crisis del Reino Unido desde los últimos 50 años: el Brexit, la desintegracion por la posible independencia de Escocia, la inflación, el giro hacia la derecha, el racismo, la estupidez de la clase media borracha por la burbuja inmobiliaria y un sentido de su propio excepcionalismo que no se merece ni por casualidad.

Yo diría que el primer problema de Carlos III es que accede al trono tras una vida entera dedicada a ser príncipe de Gales y, por “vida entera”, me refiero a 70 años. Ademas, me identifico con él en el que sus propios errores hicieron a la edad en la que muchos piensan en jubilarse, el se reinvente o comience su actividad verdaderamente profesional.

Además Carlos tiene su personalidad como adulto ya formada mientras que Isabel accedió a la monarquía casi siendo una adolescente analfabeta. Dicho de otro modo, todos vieron a Isabel crecer y Carlos creció cometiendo todos los errores que todos sabemos y lo hizo todo bajo el escrutinio público mas desfavorable después de su divorcio de Lady Di. Su madre no fue lo suficientemente generosa como para morirse antes y esto es una carga que cae fuertemente sobre él lo que lo obliga a definir un rol casi imposible: abuelo concheto y casi culto de una Nación de grasas y cobardes?

Una de las cosas que la serie The Crown reflejó con gran exactitud fue lo autorreflexivo que es. Su pasado en el teatro en Cambridge, su interés por Shakespeare. Carlos se ha venido preguntando sobre su rol en todo esto y no solamente el de el sino el de la monarquia in toto. Su interés por la cultura, su interés por la arquitectura que si bien se muestra un tanto reaccionaria y conservadora, si miramos lo que nos rodea, nos garantiza estabilidad en un contexto casi en disolucion. Sin ir más lejos recordemos sus comentarios sobre arquitectura y, mas específicamente, sobre la extensión de la National Gallery como “un desubique inserto en el medio de Londres”. Si bien no estaba equivocado, este tipo de comentario van a costarle y volver como un boomerang ya que, a diferencia de su madre que entendió su trabajo como el de volverse una estatua, Carlos entiende que dar su honesta opinion, o mejor dicho, ser el Idiota de Dostoievsky, como yo, es un deber moral. Sin ir mas lejos, el fue el único miembro de la familia real británica que pidio perdon perdón por las atrocidades cometidas durante el periodo de comercio de seres humanos entre los siglos XVII y XVIII. No obstante esto, su prensa ha sido terrible sobre todo en lo que tiene que ver con su relación con las mujeres. Su relacion con Lady Di nunca fue vista como la que se tiene con una adicta a la fama, anorexica, sin conciencia de necesidad de tratamiento medico y psiquiatrico sino todo lo contrario.

Lo siento es que Carlos se jugó por asuntos claves como por ejemplo medicinas alternativas la necesidad de que el Reino Unido pida perdón por las atrocidades cometidas en el pasado, la necesidad de afrontar el tema de la corrupción en el planeamiento urbano y el desarrollo y también en otros aspectos de la vida. Tengo la sospecha de que su reinado, por esto mismo, va a ser muy etico pero muy complicado. Sobretodo cuando se ponga el foco en el modo en el que se financia a la segunda linea de la monarquia, que no solamente vive de lo que producen las tierras sino también del comercio de honores. Recordemos el caso de los aportes del Principe Saudita.

Sus opiniones sobre política han sido consistentes respecto de la posición del gobierno inglés en deportar exiliados políticos a Ruanda se hizo pública lo que generó un escándalo no solamente en el gobierno sino en Inglaterra, en general. Se supone que la monarquía no emite opinión en cuestion alguna mas alla de lo irrelevante.

Esto marca una gran diferencia entre Carlos III e Isabel II quien fue amada por su pueblo por ser una especie de abuelita buena que no se compromete con nada. Esto, sin duda, fue suficiente para abonar la negación de los ingleses por la desintegración de su imperio. Carlos, en cambio, asume teniendo una opinión y no temiendo a defenderla lo que posiblemente le cueste la monarquía but to be honest, it would be their loss… not his. J A T

 

 

 

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